El agua es mi pasión. La literatura es otra de ellas. La vinculación de ambos conceptos, por tanto, me parece una coincidencia destacada. Allá donde he ejercido mi labor, siempre he querido mostrar mi compromiso personal con la promoción de la escritura. La convocatoria del el I Concurso Literario Internacional ‘Relatos de Agua’ por parte de la Fundación Acuorum, institución que presido, supone un hito que no pasará desapercibido para todos los amantes de avanzar en la disciplina literaria.
La promoción de la cultura está en la genética de Acuorum. En el escaso año y medio de vida de la Fundación, han sido varios los proyectos de índole cultural en los que hemos colaborado, como el del Diccionario de español jurídico, presentado hace unos meses por la Real Academia Española y que también ha contado con la colaboración de la Fundación Aquae.
Con este primer concurso ‘Relatos de Agua’, Acuorum se adentra en el ámbito literario con un certamen al que podrán presentarse escritos en todas las lenguas del Estado español y en portugués. Podría llamar la atención por la escasez de convocatorias que admiten la pluralidad cultural que nos define. Nuestra intención no es otra que la de integrar maneras de ver diferentes que se declaman con su sutileza particular según una lengua u otra.
Continuamos tejiendo alianzas con Iberoamérica al integrar el alcance de una sola iniciativa a 700 millones de hablantes cumpliendo con uno de los ejes que vertebran la Fundación Acuorum. No en vano, desde su nacimiento, la institución se ha marcado como una de sus prioridades fundamentales la de tender puentes entre Europa e Iberoamérica, con las Islas Canarias como nexo de unión. De ahí la relevancia de un certamen que integrase todas las lenguas.
Humilde en formato, pero con aspiración rigurosa, el elevado nivel del proyecto viene marcado por su comisión calificadora, que estará presidida por dos de nuestros patronos: Andrés Sánchez Robayna y Fernando G. Delgado. El primero, poeta de referencia y catedrático de Literatura Española de la Universidad de La Laguna, que realizó una magnífica selección de poemas para el libro Agua, aguas, complemento a la exposición que el Grupo Agbar organizó con el mismo título. El segundo, periodista y escritor, ganador de los premios Planeta y Azorín. La calidad del jurado es indudable y garantizará la aplicación de un inmejorable criterio en la selección de las obras premiadas.
Esperamos que sea esta la primera edición de otras muchas y que en el volumen con los relatos premiados encontremos, como decía el maestro del cuento, Jorge Luis Borges, «una extensión de la imaginación y la memoria», en esta ocasión, ligado al eterno elemento del agua.